Ha caído entre mis manos
una página en blanco,
nada escrito, ni una letra,
pretende que yo la vaya llenando
con historias venideras,
sueños rotos del pasado,
risas neonatas incesantes,
pasos juntos, mi paso junto a tu paso.
El miedo seca mi pluma,
no me atrevo a dibujar un solo trazo,
de nuevo me siento marioneta,
juguete roto, muñeca de trapo.
Quiero dibujar caricias,
ojos fijos, juegos de brazos,
corazones latiendo a la par
y aromas nuevos en los ocasos.
Dichosa pluma, que sigue seca,
no logro dibujar un solo trazo,
guardo anhelos en la maleta,
mi dicha y mi voz, también las guardo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario