"Lo importante no es cuánto se viva sino cómo se viva". Estas palabras que oí ayer no paran de martillearme en la cabeza. No me doy cuenta de que hay que buscar las raíces de los anhelos, de los sueños y de las frustraciones y cuando uno las halle, debe alimentar algunas y erradicar otras. No importa el tiempo que lata el corazón, lo que importa es que cada latido sea sincero, verdadero y libre.
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