lunes, 5 de septiembre de 2011

Penitencia

Si tengo que mirar hacia adentro, miraré,
si sólo con respirar tu aire debo contentarme,
me tragaré los ojos y mis manos cortaré
si así contengo las ganas de amarte.

Si tengo que ignorar que me mata el frío,
si debo aparentar que mi alma está en calma,
acallaré las voces que brotan del vacío,
si así finjo que no me faltas.

Si tengo que ser feliz con este aliento intermitente,
con un aroma, un latido, una mirada fija,
aguardaré tu llegada, en silencio, paciente,
y el calor en mi cuello que tu respiración propicia.

Mientras tanto te abrigaré en mi recuerdo,
imaginaré amaneceres blancos,
arcoíris de ilusiones que no tengo,
lienzo virgen y cárcel de brazos.

Me haré pequeña y entraré
por rendijas por las que no cabe nadie,
si he de volar, sin alas podré,
y robaré las estrellas que tu reclames.

Sólo quiero tenerte, despacio,
respirar tu aire, sentir tu aliento,
el tambor de tu pecho marcando mi paso,
y la sangre viva quemando por dentro.

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