viernes, 6 de mayo de 2011

Nacimientos

Qué bonito ha sido sentir su euforia al otro lado del teléfono. La misma voz pero transmitiendo una alegría inmensa que incluso llegaba a través del auricular. Debe de ser precioso, es verdad, verle la cara por fin, después de imaginar durante meses cómo sería, cómo olería, cómo movería sus deditos, sus ojos, cómo serían sus rasgos, su pelo, su llanto… Debe ser, sin duda, la razón primera de tu existencia, debe hacerte sentir especial por el hecho de haber sido tú quien has dado vida a ese ser que ahora te provoca esa felicidad inefable que se derrama de tu pecho.

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