miércoles, 25 de mayo de 2011

Sueño inoportuno

No me lo quito de la cabeza. Hace unos días, el pasado viernes, me dormí conduciendo. Seguro que fue un instante pero vuelvo a sentirme aterrorizada cuando recuerdo el momento en el que me despertó el molesto ruído de las bandas sonoras laterales al circular por encima. Me desperté, luego, estaba dormida. Suerte que me desplacé levemente a la derecha, suerte que no había ningún carril de incorporación, ni de deceleración... Tuve suerte. Ya no lo hago más. Me refiero a salir del trabajo e irme directamente, sin comer y, lo que es más importante en mi caso, sin tomarme el café que me evita ese incontrolable sopor, agradable cuando estás en casa pero tremendamente peligroso si vas conduciendo.
Ahora, cinco días después, vuelvo a recordarlo, continuamente. Se vé que me he asustado bien y creo que es bueno, porque el miedo es una reacción natural que utiliza el cuerpo como defensa: mi cabeza me está recordando que hay que parar y tomar un café (y no acostarse tan tarde la noche anterior).

1 comentario:

  1. Qué susto!!!!
    Te recomiendo que te tomes un café a cuarta hora. Ya casi cuando se está terminando, para que te dure el efecto. Entiendo las ganas de llegar a casa. Yo me he llegado a pedir el café con el bocadillo, en lugar de un refresco, y comérmelo todo junto, para terminar antes y poder llegar a mi casa pronto.

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