Soñé que respirabas a mi espalda,
pero desperté, me giré,
mi mano desperezándose te buscó
y entre los dedos se coló la nada.
Ausente tu cuerpo,
seguían latiendo mis ganas,
y quise sentir tu olor
náufrago entre mis sábanas.
Recuerdos martilleando el silencio,
agitación interior, fuera, absoluta calma,
tu ropa y mi ropa en el mismo cajón,
y el mundo girando tras la ventana.
Me dedico a soñarte,
mariposas en mi espalda,
una imagen, un aroma,
y cadenas en mi cama.
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