¿Por qué hoy está el mar embravecido? Es como si estuviera enfadado conmigo, con el mundo, y con su incontrolable oleaje nos quisiera alejar de sus aguas. Te recoge y te aleja, vuelve a abrazarte y, nuevamente, te vomita; se mete en tus ojos para hacerte llorar y te deja un sabor desagradable en la boca. En días así, pienso que no todo el monte es orégano y no todos los días de playa son remansos de paz y disfrute.
De nuevo, la soledad en la que habito me permite dar rienda suelta a los pensamientos, absorta en el arbitrario movimiento de las olas. Los pensamientos se encadenan, me alejan y me acercan en el tiempo, recuerdo o sueño, pero no dejo la mente en paz ni un segundo. Hoy no hay voces de niño que me perturben, hoy nadie conversa escandalosamente, hoy se impone el mar, inmenso, imparable, banda sonora de mis películas.
Qué cosas tan bonitas escribes. Te leo y siento que robo tus palabras y las hago mías, me envuelven y me invitan a leer y a releerlas. Lo dicho, un placer.
ResponderEliminarGracias. Me ruboriza lo que dices, no es para tanto.
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