jueves, 7 de abril de 2011

Ensoñaciones

¿Es malo soñar contigo? Si es malo, yo no tengo la culpa, los sueños son incontrolables ¿no? Son producto del subconsciente. Llegados a esta conclusión, me pregunto qué tendrá en la cabeza mi subconsciente que te acerca a mí cada noche y hace que juntos protagonicemos escenas de lo más absurdas pero, al cabo, escenas en las que estás tú, estoy yo, y compartimos momentos. Hasta ahora lo que compartimos en dichos sueños han sido situaciones como la de buscar algo en un libro en el contexto de una biblioteca antigua, de ensueño; u otro absurdo del mismo calibre, como cuando tú me enseñabas el funcionamiento de una maquinita parecida al carrete de una caña de pescar. Qué cosas tan raras.
Quizá sí tenga yo algo de culpa en el hecho de que mi subconsciente te piense y es que,ahora mismo, por ejemplo, llenas por completo mi cabeza. ¿Qué estarás haciendo ahora? Lo que diera por poder mirarte, hacerme invisible y colarme, por momentos, en tu envidiable vida.Y sin embargo he de fingir, hacer que no me afecta cuando me alejo y te veo, alejándote también, cada vez más pequeño…
Me alienta saber que, al menos, puedo escribir. Escribo esas letras con una ansiedad inusitada que me acelera el pulso.
Yo estoy plagada de defectos, de manías, de miedos y complejos. Sólo he dejado que una persona me conozca de verdad y es quien ahora me posee por completo, porque es impagable el que alguien se adentre en lo más hondo de tu ser, te palpe, te huela, te escuche, se empape de tu miseria y, aún así, decida amarte por encima de todas las cosas, ser una parte más de ti, sin duda, la mejor, porque en realidad no ha salido de ti, pero te da igual porque, a su lado, sabes que la balanza se equilibra, sabes que caminas en la dirección correcta, sabes que todo va a ir bien. Eso sólo ocurre una vez en la vida y aunque aquel fuego que antaño hacía arder mis mejillas, mis manos, mi estómago, sea ahora más bien, una llama suave y dulce, es la llama que alimenta mi vida, es mi oxígeno, es el camino que quieren seguir mis pasos.
Entre tanto, seguiré soñando calladamente, leyendo, escribiendo imposibles, imaginando cómo serían las mismas cosas en otras situaciones…

No hay comentarios:

Publicar un comentario